5 asuntos de email que generan aperturas

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De nada importa si tu campaña tiene un diseño atractivo, imágenes cuidadas y una oferta difícil de rechazar… Si nadie abre para leerla. 

El asunto es el primer elemento que verá el usuario en su bandeja de entrada. Luego leera el nombre del remitente y el texto de previsualización, asiq que el asunto tiene que decir por qué merece la pena dedicar unos segundos a ese email.

Esto no significa que exista una frase mágica que garantice buenos resultados. El tipo de público, el sector, la relación con los contactos o el momento del envío también influyen. No obstante, existen algunas fórmulas que pueden ayudarte a redactar asuntos más claros, relevantes y atractivos.

Te dejamos cinco tipos de asuntos de email y diferentes ejemplos para adaptarlos a negocios de distintos sectores.

1. Presenta un beneficio claro

Uno de los más efectivos es explicar directamente qué obtendrá el destinatario al abrir el email. En lugar de utilizar una frase genérica, el asunto comunica una ventaja concreta: ahorrar tiempo, aprender algo, resolver un problema o descubrir una oportunidad.

Una academia podría utilizar:

“Aprende Excel desde cero en cuatro semanas”

Una empresa informática podría escribir:

“Protege tus equipos con estas cinco medidas”

En un restaurante, el beneficio puede estar relacionado con una necesidad específica:

“Descubre nuestro nuevo menú sin gluten”

La clave está en pensar menos en lo que la empresa quiere anunciar y más en aquello que puede resultar útil para el destinatario. “Nuevo servicio disponible” habla de la empresa; “Reduce el tiempo que dedicas a gestionar tus facturas” habla del beneficio para el cliente.

2. Despierta curiosidad, pero sin engañar

Los asuntos basados en la curiosidad ofrecen parte de la información y reservan la respuesta completa para el contenido del correo. Bien utilizados, pueden llamar la atención frente a otros mensajes más previsibles.

Una tienda de ropa podría presentar una nueva colección con:

“El color que vas a ver en todas partes”

Una agencia de viajes podría utilizar:

“Este destino todavía es un secreto”

Una agencia de marketing podría dirigirse a sus clientes con:

“El error que está reduciendo tus conversiones”

Generan una pregunta. ¿Cuál es ese color? ¿Qué destino es? ¿Qué error estoy cometiendo?

Despertar curiosidad no significa ocultarlo todo. Un asunto como “No vas a creer lo que ha ocurrido” puede llamar la atención, pero no permite saber qué relación guarda el mensaje con el destinatario. Además, si el contenido no cumple la expectativa creada, puede perjudicar la confianza en los próximos envíos.

3. Una pregunta relacionada con un problema real

Las preguntas funcionan cuando el destinatario puede reconocerse rápidamente en la situación planteada. No es necesario buscar una pregunta sorprendente: basta con identificar una duda, necesidad o dificultad habitual del público.

Una clínica dental podría preguntar:

“¿Te sangran las encías al cepillarte?”

Un gimnasio podría utilizar:

“¿Por qué te cuesta mantener una rutina?”

Una plataforma de email marketing podría plantear:

“¿Por qué nadie abre tus campañas?”

Primero presentan un problema y dejan que el contenido del email desarrolle la respuesta. Después, la empresa puede explicar cómo puede ayudar a solucionarlo.

Para que esta fórmula funcione, la pregunta debe ser específica. “¿Quieres mejorar?” resulta demasiado general. En cambio, “¿Por qué tus clientes abandonan el carrito?” identifica una situación concreta y se dirige a un público determinado.

También es importante que el correo responda realmente a la pregunta. Si el asunto promete explicar un problema, pero el contenido se limita a presentar una promoción, el lector puede sentir que ha sido engañado.

4. Utiliza una urgencia real

La urgencia puede impulsar al usuario a abrir un email antes de dejarlo para más tarde. Es especialmente útil en promociones con fecha de finalización, reservas limitadas, inscripciones o productos con pocas unidades disponibles.

Una tienda de ropa podría utilizar:

“Últimas horas: termina nuestro 20 % de descuento”

Un restaurante podría escribir:

“Quedan cinco mesas para este sábado”

Una tienda de informática podría anunciar:

“Último día para renovar tu equipo con descuento”

Estos asuntos funcionan porque explican qué oportunidad termina y cuándo lo hará. El destinatario puede decidir rápidamente si quiere aprovecharla.

La urgencia debe ser verdadera. No conviene enviar cada semana un supuesto “último día” ni anunciar una disponibilidad limitada cuando realmente no existe. Si el público nota que los plazos son mentira, dejará de confiar en los futuros mensajes.

También es recomendable evitar el abuso de mayúsculas, exclamaciones y expresiones excesivamente agresivas. Un asunto como “¡¡¡COMPRA AHORA ANTES DE QUE SEA TARDE!!!” puede parecer spam. La fecha, el número de plazas o la condición concreta ya aportan suficiente urgencia.

5. Personaliza el asunto según cada contacto

Personalizar no consiste únicamente en colocar el nombre del destinatario. Los asuntos también pueden adaptarse a sus intereses, ubicación, compras anteriores o comportamiento dentro de una página web.

Una tienda online podría enviar:

“El producto que viste vuelve a estar disponible”

Una plataforma de formación podría utilizar:

“Continúa el curso donde lo dejaste”

Una agencia de viajes podría segmentar sus campañas por ubicación:

“Tres escapadas para este fin de semana desde Bilbao”

Resultan llamativos ya que están relacionados con una acción o característica concreta del usuario. La personalización deja de ser un simple recurso visual y pasa a mejorar el contenido que recibe cada persona.

Utilizar el nombre también puede aportar cercanía:

“Laura, hemos seleccionado estas novedades para ti”

Añadirlo automáticamente no garantiza mejores resultados. Si el resto del mensaje es genérico o no responde a sus intereses, el destinatario lo percibirá enseguida. Siempre que sea posible, conviene personalizar en función del comportamiento y no solo de los datos básicos del contacto.

El mejor asunto depende de tu audiencia

Un mismo asunto no funcionará igual en todos los sectores ni con todas las listas de contactos.

Por eso, estos ejemplos deben entenderse como fórmulas que puedes adaptar, no como frases que debas copiar literalmente. Antes de enviar una campaña, comprueba que el asunto sea claro, breve y coherente con el contenido. Evita promesas exageradas y piensa en cómo se verá en una pantalla pequeña. También puedes apoyarte en el texto de previsualización para ampliar la información sin crear un asunto demasiado largo.

Con Mailbys puedes crear tus campañas, organizar tus contactos y consultar sus estadísticas desde una misma plataforma. Utiliza los resultados de cada envío para conocer mejor a tu audiencia y preparar asuntos cada vez más relevantes.