¿Por qué tus correos van a spam? Asi filtran tus correos

Dedicar horas a diseñar la campaña perfecta en Mailbys, redactar un asunto brillante y, cuando por fin le das a «enviar»… el silencio. Miras las estadísticas al día siguiente y las aperturas están por los suelos.

¿Qué ha pasado? Pues que tus correos han caido en la carpeta de spam.

Para cualquier negocio, que un correo no llegue a la bandeja de entrada principal es sinónimo de perder dinero y sobre todo tiempo. Pero para solucionar este problema, primero debemos entender al «enemigo». ¿Por qué pasa esto realmente y cómo se decide quién entra y quién se queda fuera?

¿Cómo deciden Gmail u Outlook qué es spam?

Los proveedores de correo (como Gmail, Outlook o Yahoo) buscan proteger la experiencia de sus usuarios. No quieren que sus bandejas de entrada se llenen de publicidad engañosa, estafas o contenido irrelevante, y para esto, utilizan los llamados filtros de spam.

Estos filtros son algoritmos ultra inteligentes que analizan cada correo que envías en cuestión de milisegundos.

Para decidir si tu correo es «valido» de la bandeja de entrada o si va directo alspam, los filtros analizan principalmente tres cosas:

1. Filtros de Reputación (¿Quién eres?)

Antes de leer tu correo, el filtro mira tu «historial crediticio» como remitente. Revisa la reputación de tu dominio (tuweb.com) y de la dirección IP desde la que envías. Si en el pasado has enviado correos a personas que no te dieron su permiso, o si muchos usuarios te han marcado manualmente como spam, tu reputación bajará y tus correos empezarán a ser bloqueados por defecto.

2. Filtros de Contenido (¿Qué dices y cómo lo muestras?)

El algoritmo escanea el esqueleto de tu correo. Busca «palabras trampa» asociadas a estafas o venta agresiva (como «Gratis», «Gana dinero ya», «Urgente»), analiza si estás gritando (usando demasiadas mayúsculas o signos de exclamación) y revisa el código del correo. Si el diseño es una sola imagen gigante sin texto, el filtro sospechará de inmediato.

3. Filtros de Comportamiento (¿Qué hacen tus usuarios?)

Este es el filtro más actual pero tambien el que mas vale. Los proveedores observan cómo reacciona la gente a tus envíos.

  • Puntuación positiva: Si los usuarios abren tu correo, lo leen hasta el final, lo responden o lo mueven a carpetas, el filtro entiende que eres alguien importante.
  • Puntuación negativa: Si la gente borra tus correos sin siquiera abrirlos, los ignora durante semanas o hace clic en » Reportar spam», el algoritmo aprenderá que tu contenido no interesa y te enviará allí automáticamente.

En resumen: los filtros no te tienen manía. Simplemente están intentando adivinar si tu correo es algo que el usuario realmente quiere recibir y ahora que ya sabemos como funciona y cuales son los filtros que hay que pasar, el siguiente paso es verificar los siguientes puntos.

1. Autentica tu dominio 

Tienes que demostrarle a los proveedores que tú eres el dueño real del correo desde el que envías. Esto se configura en el proveedor donde compraste tu dominio web (GoDaddy, Namecheap, etc.) añadiendo tres registros:

  • Registro TXT (Verificación): Demuestra oficialmente que tú eres el dueño real y legítimo del dominio desde el que vas a enviar tus campañas.
  • Registros CNAME (DKIM): Es una triple firma digital que asegura que tus correos salen firmados y no han sido manipulados por el camino.
  • Registros MAIL FROM (SPF/MX): Le dice a los proveedores que Mailbys tiene permiso para enviar correos en tu nombre y personaliza tu ruta de entrega para evitar sospechas.

2. Evita usar correos gratuitos para enviar campañas

Nunca envíes correos masivos desde un @gmail.com o @outlook.com. Los filtros los bloquean casi de inmediato si detectan envíos masivos. Usa siempre un correo con dominio propio (ej: hola@tuempresa.com).

3. Mantén tu lista limpia 

No envíes correos a personas que llevan meses sin abrirte. Si tu tasa de rebote (correos que rebotan porque la cuenta ya no existe) supera el 2%, los filtros asumirán que compraste la lista o que está obsoleta, y te penalizarán.

4. Evita las «Palabras Trampa» 

Los filtros odian la desesperación comercial. Modera el uso de palabras como: «Gratis», «Gana dinero», «Haz clic aquí», «Oferta exclusiva», «100% garantizado» o «Inversión».

5. Modera los gritos y las emociones 

Evitar escribir los asuntos o textos TODO EN MAYÚSCULAS. Tampoco abuses de los signos de exclamación (¡¡¡Compra ya!!!) ni de los emoticonos rojos o llamativos (🚨💰❌) en el asunto.

6. Un buen diseño 

A los filtros no les gustan los correos que son una sola imagen gigante (porque no pueden leer lo que hay dentro y sospechan). Diseña tus correos manteniendo un equilibrio: un 60% de texto real y un 40% de imágenes. Además, ponle siempre un «texto alternativo» (Alt Text) a tus fotos por si no se cargan.

7. El botón de «Darse de baja» debe ser visible

No lo escondas, no le cambies el color para que no se vea y no pongas trabas. Si un usuario se aburre de ti y no encuentra cómo desapuntarse fácilmente, recurrirá al botón que tiene más a mano: «Marcar como spam». Y eso daña tu reputación muchísimo más que una baja voluntaria.